PROPUESTA ARTÍSTICA
Exploro la huella que dejamos en nosotros y en los otros. La tierra se activa como un territorio vivo que contiene memoria, origen y estructura, en ella, la forma no se impone, emerge.
Cada pieza surge de una tensión entre control y apertura. El gesto queda registrado en la superficie no como marca, sino como evidencia de un proceso en transformación. La materia se desplaza, cede, se expande, sosteniéndose en ese límite.
Trabajo con tierras recolectadas en lugares que me han visto crecer. Al integrarlas, no busco representar el paisaje, sino volver a un punto de partida. Una relación directa con el origen desde donde la forma comienza.
Las piezas no son objetos cerrados. Son estructuras en equilibrio que sugieren movimiento, desplazamiento y posibilidad. Contienen y al mismo tiempo, liberan.